Ahorrar energía es garantizar el futuro

El futuro es lo que viene después…

La voluntad de ahorrar energía y las soluciones de sistema necesarias para ello ya existen. Ahora solo queda aplicarlas de forma consecuente. Una cosa es segura: los logros en materia de ahorro energético mejoran de forma sostenible las perspectivas de futuro de los transformadores de plásticos, lo cual es especialmente importante si volviera a producirse una crisis.

En el pasado, los costes energéticos solo tenían una importancia limitada… pero, debido a las subidas de precios de los últimos años, han cobrado una importancia considerable y, debido a la escasez de recursos energéticos, ocuparán un lugar destacado en la lista de prioridades en el futuro. Las empresas con visión de futuro han reconocido desde hace tiempo la importancia de los costes energéticos. Aunque difícil de llevar a cabo en tiempos difíciles, estas empresas intensifican sus esfuerzos en la actual fase de auge para detectar potenciales de optimización y aplicar medidas de ahorro energético, con el fin de estar preparadas para el futuro.

Para ello, sin embargo, también se necesitan soluciones de sistema innovadoras que permitan a los fabricantes de plásticos alcanzar con éxito los objetivos de ahorro energético fijados, teniendo en cuenta los aspectos económicos. Desde su fundación, nuestra empresa se ha especializado en el desarrollo y la implementación de sistemas e instalaciones especialmente eficientes desde el punto de vista energético, que contribuyen en gran medida a reforzar la competitividad de nuestros clientes y a mejorar de forma sostenible sus oportunidades en el mercado.

En fases de éxito económico y con las carteras de pedidos llenas, en las empresas la atención no suele centrarse en temas como la optimización de procesos o de energía. La crisis financiera pasada ha servido de llamada de atención para muchos y ha llevado a que algunas cosas se vean con mayor criticismo y se prioricen de forma diferente en cuanto a su importancia. El tema de la optimización energética fue sin duda uno de ellos, ya que quedó claro una vez más que los costes energéticos ejercen, tanto hoy como en el futuro, una influencia significativa en la competitividad de la empresa. Así pues, el periodo de crisis tuvo, al fin y al cabo, un aspecto positivo. Se reconoció la imperiosa necesidad de gestionar la energía con mayor cuidado en el futuro si se quiere sobrevivir en el mercado.

Por ello, debido a la situación, muchas empresas se han ocupado mucho más intensamente de temas como la optimización de procesos o de la energía. Por ejemplo, se han reunido con nuestros expertos para desarrollar conceptos integrales que, aplicados de forma gradual, conduzcan a una mejora sostenible de la situación de los costes energéticos en las empresas. Un gran número de empresas de transformación de plásticos aprovecha el actual auge para aplicar de forma sistemática los conceptos de ahorro energético previstos. Lo que hasta ahora se gastaba innecesariamente en energía, ahora se ahorra y se destina a otras actividades.

Ahorrar, sí… pero ¿dónde y cuánto?

La experiencia demuestra que, precisamente en las empresas del sector del plástico con un alto consumo energético, se pueden aprovechar enormes posibilidades de ahorro. Una evaluación gratuita del ahorro energético permite identificar rápidamente en qué puntos se pueden lograr qué efectos de ahorro.

En última instancia, el objetivo es localizar los denominados «devoradores de energía», eliminar el consumo innecesario y reutilizar varias veces la energía que es absolutamente necesaria. En una fase posterior, tras un análisis detallado, se pueden extraer conclusiones sobre los efectos económicos de cada medida. Precisamente en el sector del procesamiento de plásticos hay suficientes puntos de partida para una búsqueda exitosa de potenciales de ahorro energético. Desde la optimización de la potencia de accionamiento de las máquinas de moldeo por inyección, la tecnología de los sistemas de refrigeración y el suministro de aire comprimido, hasta el aprovechamiento del calor residual gratuito para fines de calefacción, la «mesa del ahorro energético» está abundantemente surtida. No es nada excepcional lograr tasas de ahorro energético de entre el 30 y el 80 % en cada una de estas áreas, lo que sorprende una y otra vez a más de un operador de instalaciones.

Con la denominada «descarga invernal» se reducen drásticamente los costes de electricidad de una máquina de refrigeración. En los meses de entretiempo y de invierno se aprovecha el aire exterior, disponible de forma gratuita, para mantener el agua de refrigeración a la temperatura necesaria en cada caso. Con esta técnica se puede ahorrar hasta un 75 % de los costes anuales de electricidad.

Con un sistema de optimización de máquinas se puede reducir considerablemente el «consumo energético» de las máquinas de moldeo por inyección hidráulicas de forma rápida y sencilla. El núcleo de la tecnología EtaControl es una gestión controlada del flujo de aceite que se adapta automáticamente y según las necesidades al consumo energético de la máquina durante el ciclo y a la pieza moldeada correspondiente. De media, en las máquinas equipadas hasta ahora con esta tecnología se ha alcanzado una tasa de ahorro de electricidad del 36 %, manteniendo el tiempo de ciclo y la calidad del producto. Una ventaja especial de la tecnología EtaControl es que en todo momento se puede aprovechar todo el espectro de rendimiento de la máquina de moldeo por inyección.

Los ejemplos descritos ilustran cómo se puede mejorar con éxito la situación de los costes energéticos. Al igual que en estos ejemplos, también en otros ámbitos se puede aprovechar un considerable potencial de optimización.

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