Tecnología de control de temperatura con Rhytemper®: ¡Garantizar la estabilidad del proceso, acortar los tiempos de ciclo y reducir los costes unitarios!
¡Los costes unitarios de los artículos fabricados mediante fundición a presión y moldeo por inyección dependen en gran medida de la control de temperatura del molde! El motivo es la influencia directa que ejerce el control de temperatura del molde sobre la estabilidad del proceso, la calidad del producto y la duración del ciclo.
Los sistemas de atemperación en línea convencionales suelen alargar innecesariamente los tiempos de ciclo, no permiten supervisar la calidad del producto y no constituyen un factor de seguridad en lo que respecta a la estabilidad del proceso.
El sistema de termorregulación Rhytemper ®, por el contrario, garantiza una gestión de la temperatura perfectamente adaptada a la pieza moldeada. Con esta tecnología, el proceso de fabricación se gestiona de tal manera que se garantiza la estabilidad del proceso para todo el lote con tiempos de ciclo lo más cortos posible y una supervisión permanente del proceso, con el objetivo de una producción con cero defectos.
Proceso de fabricación óptimo
Las mejores innovaciones de producto solo alcanzan todo su potencial cuando el proceso de fabricación se gestiona de forma óptima. Para obtener los mejores resultados en todo el lote de producción, es necesaria una gestión inteligente de la temperatura que garantice el registro de una «huella térmica» de la pieza moldeada y su supervisión continua durante el proceso de fabricación.
Para ello, el sistema de control de temperatura deRhytemper®mapea la pieza moldeada a lo largo del ciclo mediante los balances térmicos en los distintos circuitos de control de temperatura del molde. Se evalúan el caudal de agua y la diferencia de temperatura de cada circuito, lo que permite reproducir la estructura térmica inconfundible de la pieza que se va a fabricar.
Mediante la supervisión de los balances energéticos y el ajuste de parámetros como la diferencia de temperatura y el caudal en cada circuito de termorregulación, se garantiza que la huella térmica de la pieza moldeada se mantenga constante dentro de un rango extremadamente limitado. En la práctica, además de garantizar la estabilidad del proceso y la calidad del producto, se consigue una reducción media del tiempo de ciclo del 18 %. En algunos casos, se alcanza hasta un 40 %.