Fueron cinco centímetros. Por muy poco, la empresa ONI-Wärmetrafo se libró de una parada total y de la interrupción de la producción durante las inundaciones del miércoles 14 de julio. Fueron horas de gran tensión las que vivió en la empresa el socio gerente Wolfgang Oehm. Si los bomberos hubieran llegado más tarde, la sala de servidores se habría inundado y nada habría funcionado durante semanas. El sistema informático es algo así como el corazón de la empresa...
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